Entry: CAMPING Monday, June 28, 2004



             Bueno chicos, a pesar de que estoy muerto (éste que os escribe es mi espíritu) debido a que he dormido poco y mal en el camping (¿acaso fui con la intención de dormir?), aquí estoy escribiendo algo acerca de este finde. Pues como ya he dicho, estuve de camping con unos amigos y algunos que no conocía pero que ahora son colegas míos, pues en estos sitios es lo que pasa, que se intima, se intima... vamos, como en 'La casa de tu vida'. El caso es que en los 2 días que he estado allí me he hartado de reir, sobre todo la primera noche, en la que con las pamplinas que nos caracterizan, e incluso ya dentro de las casetas de campaña preparados para dormir, soltamos unas carcajadas impresionantes. Lloré de la risa. Varias anécdotas a destacar:

             1.- Cuando fui a ducharme el primer día, me encontré un champú en la ducha donde entré, y me reí de cómo se podían haber dejado aquello allí; lo bueno es que cuando termino de ducharme me doy cuenta de que se me había olvidado la toalla. Y claro, allá va el Calen con el mismo bañador de antes a coger la toalla.

             2.- Una de mis compañeras de acampada fue a echarse un vaso de tinto de verano y lo quería hacer al revés, vamos, de hecho lo hizo, con la consecuencia de que lo poco que quedaba en el vaso se lo echó en la mano y el cartón de vino.

             3.- Uno de los camareros del bar conocía a uno de mis amigos, y nos invitó a una copa, y como tenemos muy poca vergüenza, pues fue la única que nos tomamos y nos fuimos del bar habiendo visto fútbol y habiendo bebido gratis.

             4.- Este mismo amigo fue reconocido por el vigilante de la piscina. En un momento dado, le dice que se va a quedar como su padre, bajito. Los demás lo miramos con cara de "se está metiendo con tu padre, ¿le pegamos?", pero resultó ser que también conocía a su padre.

             5.- Otro de mis amigos, que se había hartado de reir cuando le dije que el día anterior me había olvidado de coger la toalla, al llegar a las duchas, me dice que tenemos que volvernos porque se le había olvidado coger la suya.

             6.- En la parcela donde estábamos situados, había una pequeña cuesta. Tras haber hecho la comida, una de mis amigas coge un plato con las salchichas y se resbala en dicha cuesta, con la consiguiente caída de las salchichas al crecido césped. Como aquello era una especie de "Supervivientes", nos atrevimos a comérnoslas. Desde entonces, esa cuesta es conocida como 'la cuesta salchichera', y por ella hemos pasado varios de los allí presentes.

             Y ya no os agobio más, porque escribo poco, pero cuando escribo baja el precio de la tinta (chiste malo de los que hace Míchel en sus comentarios en los partidos de TVE, como "cada vez que ese jugador hace una entrada, baja el precio de la escayola"). ¡¡Adiós!!

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